CALIDAD DE VIDA EN LA EMPRESA Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO

 
Uno de los retos encontrados en el camino de la llamada “nueva normalidad” ha sido el trasladar nuestro compromiso con la responsabilidad social empresarial al formato home office. Llevamos a cabo las medidas sanitarias recomendadas en la contingencia para una calidad de vida óptima. Igual que otros emprendedores, reajustamos nuestras operaciones y enfrentamos este desafío como mejor podemos dadas las circunstancias de confinamiento que se han presentado durante la contingencia.


La contingencia ha limitado la capacidad para efectuar proyectos ya agendados con la sociedad y se han replanteado planes y priorizado objetivos. En Fondela, así como muchas otras pymes mexicanas nuestro objetivo primordial es asegurar el empleo del recurso humano, comprometido en sostener y apoyar a la empresa en estos tiempos difíciles e inciertos.


Es alentador leer historias de emprendedores que se han preocupado por retener al mayor personal posible y al mismo tiempo asegurar los ingresos de las familias de sus colaboradores pese al  confinamiento y es una labor destacable, ya que se perdieron durante marzo, abril y mayo al menos: 1 millón 30 mil 366 empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)[1].


¿Cómo podemos apoyar de manera socialmente responsable con nuestros colaboradores en tiempos de confinamiento? Hay muchas respuestas y cada empresa según sea su capacidad podrá atender las siguientes recomendaciones prácticas y asequibles que hemos preparado para ti:

Respetar los horarios del home office

Sabemos que nuestros equipos están en su casa. Sin embargo, no debe ser motivo para tenerlos a disposición inmediata para las responsabilidades laborales en cualquier hora y día.

Dadas las condiciones actuales, es probable que nuestros colaboradores sientan mezcladas sus responsabilidades personales, familiares y del trabajo, por ende, se recomienda no promover la práctica de desdibujar los límites entre cada faceta.

Flexibilidad en los horarios

Algunas empresas han dado ejemplo de flexibilidad en el trabajo con aquellos colaboradores que son padres o madres, ya que, al haber suspensión de actividades escolares, los infantes también están casa, haciendo más complicado para los trabajadores poder delimitar completamente ambas responsabilidades prioritarias.

Subvención de gastos

Lo esperado es que las empresas que trabajen de manera remota se aseguren que su equipo tiene lo necesario para cumplir con sus responsabilidades laborales.

Sin embargo, se tiene la posibilidad de ir más allá y subvencionar parte de los gastos en los que incurren los colaboradores mientras trabajan desde sus hogares, por ejemplo, el apoyo al pago de internet. Incluso es recomendable, si así lo requiere, prestarle mobiliario de oficina como una silla o un escritorio.

Salud mental

Es confortante enterarse de las historias breves que se comparten en redes sociales, sobre como los equipos directivos muestran interés constante por saber cómo están sus equipos, no solamente físicamente sino con respecto a su salud mental, principalmente tras meses seguidos de confinamiento.

Recomendamos estrechar distancia entre directivos y el resto del equipo, incluyendo actividades de acercamiento por los colaboradores en las reuniones virtuales y/o de manera personal con cada uno de ellos. 

Se destaca que el interés debe ir más allá del simple: ¿cómo estás?, ya que posiblemente nos topemos con respuestas genéricas y el motivo principal de esta actividad es saber más de sus emociones y bienestar de una forma más amigable.

Si la empresa cuenta con apoyo psicológico profesional, debemos asegurarnos de informar a todos los colaboradores que existe el servicio y encomiarlos a usarlo.

Comunicación de calidad


Hasta este punto de confinamiento, es altamente probable que ya existan mecanismos de comunicación establecidos para el trabajo a distancia.

Por otro lado, es pertinente analizar la eficacia de cada uno de ellos y realizar modificaciones, si son necesarias, para asegurarnos que la información fluye correctamente a todo el personal y prevenir situaciones negativas que reduzcan el desempeño y produzcan estrés, dicha afección y estar en casa todo el tiempo solo puede empeorar el ambiente del colaborador y, por ende, sus resultados.

Fortalecimiento de conocimientos y capacidades


Esta contingencia sanitaria ha dado pie al boom de los cursos impartidos de manera remota. Son muchas las organizaciones que han decidido impartirlos de manera gratuita o de pago. Es aconsejable incentivar el aprovechamiento de dichos recursos que fortalezcan las capacidades de todo el personal tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Por ello, el área encargada del personal podría generar una agenda que contemple las necesidades de capacitación y las haga disponible para todo el personal, así como compartir recursos virtuales que puedan ser de utilidad para la vida de los colaboradores.

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Conclusiones:

Pese a los nuevos escenarios que ha planteado esta pandemia, estamos seguros de que aquellas organizaciones que han apostado por el continuar dando trabajo y permitiendo el home office lo hacen privilegiando la salud, seguridad y bienestar de todos los colaboradores que las integran.

Esta circunstancia sanitaria nos ha enseñado, entre muchas cosas, que la responsabilidad social enfocada a la calidad de vida de los trabajadores puede llevarse a cabo incluso en terrenos pocos explorados y ese compromiso nos continuará ayudando a resistir ante las próximas semanas de incertidumbre.

[1] México pierde 1 millón de empleos en tres meses por Covid-19. (12 de junio de 2020). Expansión. Recuperado de https://expansion.mx/economia/2020/06/12/mexico-pierde-1-millones-de-empleos-en-tres-meses